Hay un "sí" automático que muchas mujeres hemos aprendido sin darnos cuenta. Un "sí" que llega antes que la pregunta de si nos apetece, si podemos o si nos toca. Y detrás de ese "sí" repetido durante años hay una vida vacía, agotada y, a menudo, resentida.
Poner límites no es cerrarse al mundo. Es elegir conscientemente dónde y con quién gastamos lo que tenemos.
Cada vez que dices que sí a algo que no quieres, le estás diciendo que no a algo que sí quieres. Aunque no sepas todavía qué es.
La culpa al decir que no no aparece por casualidad. Lleva décadas aprendiéndose. A muchas se nos enseñó —con palabras o con miradas— que:
Con ese caldo encima, decir un "no" tranquilo cuesta muchísimo. No porque seas débil. Porque te están pidiendo algo que tu sistema vive como traición.
Antes de aprender a decirle que no a los demás, hay que aprender algo más difícil: decirte que sí a ti. Reconocer que tu cansancio cuenta, que tu tiempo vale, que tu vida no es un servicio público.
Un "no" honesto a otra persona empieza siempre por un "sí" a ti misma. Si no te has dicho que sí primero, cualquier "no" sonará a guerra.
No se aprende de un día para otro. Se entrena. Y al principio se entrena en lo pequeño:
Cuando empieces a poner límites, vas a sentir culpa. Mucha. Y vas a notar que algunas personas reaccionan con sorpresa, enfado o frialdad. Eso no significa que estés haciéndolo mal: significa que estás cambiando una dinámica que las beneficiaba.
Sostén el incómodo, no des marcha atrás cada vez que aparezca. Lo que estabas haciendo —decir que sí siempre— tampoco era gratis: te costaba a ti, todos los días.
Hay mujeres que llevan tanto tiempo diciendo que sí que ya no saben qué querrían si pudieran elegir. Si te sientes así, no necesitas más fuerza de voluntad: necesitas un espacio donde volver a oír tu propia voz, antes de empezar a usarla con el mundo.
Poner límites no es alejar a nadie: es dejar de alejarte a ti.
Coach humanista. Acompaño a mujeres saturadas a parar, escucharse y volver a sí mismas a través de sesiones individuales y talleres.
Del texto a la sesión
Ese es el primer paso. Lo siguiente es darte el espacio de mirarlo en compañía.
Sigue leyendo
Agenda tu sesión
Elige día y hora entre los huecos disponibles. Recibirás un email de confirmación cuando MariTere apruebe la cita.
¿Prefieres escribir directamente? Abre WhatsApp